antes
de comenzar
Necesitamos conocer tu caso, entender qué problema presenta y decidir cuál es la mejor forma de tratarlo.
Durante esta consulta analizaremos el estado de tu piel, hablaremos sobre tu rutina, tus hábitos y cualquier otro factor que pueda estar influyendo en ella.
Al finalizar tendrás una explicación clara de lo que ocurre, qué protocolo te recomendamos y cómo será el tratamiento a partir de ese momento.
diagnóstico
Evaluamos los procesos que están condicionando el comportamiento de la piel y diseñamos un protocolo para abordarlo.
protocolo
Diseñamos una rutina dermocosmética para estabilizar la piel. Cuando la estabilizamos, iniciamos los protocolos en cabina.
seguimiento
Supervisamos la evolución mediante revisiones periódicas, ajustes estratégicos y soporte directo.
resultados
Los resultados llegan cuando existe constancia, seguimiento y adherencia al método. Sin compromiso, no hay éxito.
barrera cutánea
inflamación
microbiota
sensibilidad
hidratación
tolerancia cosmética
estrés oxidativo
hábitos inflamatorios
tu piel sí
tiene remedio.
Cuando entiendes qué necesita, la piel deja de reaccionar y empieza a recuperarse.